Esas ganas que tenia de llegar ya a ese lugar, no tiene nombre. Quería estar ahí, al llegar esos 600 metros que había para entrar se me hicieron interminables, quería ver con mis ojos todo el predio, y sentir esa pasión que compartimos 3 días al año en un festival a puro rock, donde TODOS somos iguales y nadie se mete con nadie, sino nos unimos en ese sentimiento de admiración y de amor por una de las mejores ramas de la música. Gracias por ese momento especial que pude compartir, fue un día épico, hermoso e imposible de describir en un texto corto o extenso.
"LOS PAÍSES QUE ESTÁN BIEN, SIN PROBLEMAS, ESCUCHAN BLUES Y ROCK AND ROLL LOS PAÍSES QUE CAEN EN DESGRACIA ESCUCHAN CUMBIA". (Pappo, al diario Los Andes, de Mendoza. 9 de marzo de 2002).




